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20 años de Alta fidelidad

Alta Fidelidad Nick Hornby

“La música sentimental tiene una manera sorprendente de llevarte de vuelta a algún lugar y al mismo tiempo hacerte avanzar, así que te sientes nostálgico y esperanzado al mismo tiempo”

Nick Hornby

Hay un momento en la vida de todo hombre en que un rompimiento amoroso se torna en un descalabro de proporciones filosóficas: ¿Y ahora qué hago con mi vida? No porque el sentido de la existencia descanse necesariamente en la relación perdida si no porque ésta pone en evidencia muchos otros dilemas de la vida adulta: proyectos abandonados, trabajos mediocres, amigos perdidos, ideales enterrados. Por regla general, cuando un amigo mío se ve en una situación semejante le presto mi tomo de Alta fidelidad, la primera novela de Nick Hornby, como si de una medicina se tratase. Hasta la fecha no he conocido un solo caso en el que el paciente no me llame a la semana siguiente y me diga: “¡Este pinche libro es mi vida!” 

Desde hace 20 años, Alta fidelidad ha representado un preciso grupo de autoayuda en el que miles de hombres han visto un fiel espejo de su vida donde están las exes catastróficas, la música de toda la vida, los amigos fieles pero desesperantes y ese largo etcétera de soterrado dramatismo e ironía con el que muchos sobreviven a las circunstancias. Mucho antes de que How I Met your Mother acaparara la atención de los cursis irremediables, Nick Hornby nos entregó una novela tan descarada como conmovedora, tan irónica como dramática, tan musical como humorística.

Ahí acompañamos a Rob en su rompimiento con Laura; el vende discos, ella es abogada; y su relación tiene, luego de tantos años, pocos asideros en común: ambos han cambiado y no saben si para bien. Así, a sus 35 años, Rob se receta la misma fórmula con la que ha comprendido su existencia: hace una lista de sus 5 exes inolvidables de la misma forma en que ha hecho listas de canciones y mixtapes. De ahí emprende la búsqueda de esas 5 exes que lo dejaron jodido para saber por qué siempre mete la pata en proporciones épicas.

Nick Hornby
Nick Hornby

Acaso uno de los grandes méritos de Alta fidelidad sea presentarnos la realidad bajo la asequible forma de una lista de canciones: Para Rob no hay mejor forma de conocer a alguien que a través de la música que escucha: En un mundo superficial donde tristemente nos distingue más lo que consumimos que lo que hacemos, la simple preferencia entre dos discos o entre dos canciones trasciende la frivolidad: Porque, en el fondo, todo melómano sabe que difícilmente se elige a cabalidad el disco preferido o la canción favorita; casi siempre el azar elige por nosotros y con el tiempo nuestra historia es reconocible a través de las canciones que nos han acompañado y que nos han educado.

Al mismo tiempo que recibía un envidiable recibimiento del público, Alta fidelidad fue visto por la crítica como un libro que necesariamente sería olvidado: “demasiado actual para sobrevivir 5 años”, alegaban. Sin embargo, de la misma forma en que los vinilos se fueron sólo para volver con mayor ímpetu, Alta fidelidad persiste entre los lectores melómanos como un retrato preciso de los noventa y la música que se escuchaba entonces, justo en la siempre medular ciudad de Londres.High fidelity

Ya sea en su versión fílmica o en libro, Alta fidelidad, que por cierto toma su título de una canción de Elvis Costello, sigue siendo una obra vigente a la hora de explicar los dilemas contemporáneos del amor  y la vida adulta donde hay muchas pero muchas listas.

Eduardo de Gortari

@edegortari