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Metro

Historias urbanas: El Metro de la Ciudad de México II

Continuando con la entrega anterior sobre Historias urbanas he aquí un poco más sobre la curiosa simbología de las estaciones de nuestro Sistema de Transporte Colectivo Metropolitano o sea el Metro; esperando sea de su agrado y les haga más amable su transportación en este sistema sobresaturado que día a día moviliza millones de mexicanos por toda la urbe. Empecemos pues:

Metro Mixcoac

Historias urbanas: El Metro de la Ciudad de México II #culturaquemadura Mixcoac

Ubicada en la línea 7 del Metro o como otros dicen: La naranjita; recientemente hace conexión con la famosa nueva línea del Metro, o sea la 12. El icono de la estación representa una serpiente. Mixcoatl, proviene de los vocablos náhuatl Mixtli (nube) y coatl (serpiente). A Mixcoatl se le considera como el dios estelar de la caza y la guerra. Según las crónicas, el pueblo de Mixcoac ya existía desde mucho antes de la llegada de los españoles a México. Se sabe que Mixcoac, en sus primeros tiempos, pertenecía al señorío de Coyohuacan cuando todo aquello era territorio Tepaneca (de Azcapotzalco) y mucho antes de que llegaran los aztecas al Anáhuac. Hernán Cortés en una de sus cartas de relación dirigida al emperador Carlos V, menciona un lugar llamado Mixquique. Ya para principios del siglo XX, Mixcoac era una municipalidad de las trece que constituían la ciudad de México, estaba situada al centro de él, limitada al norte por la antigua municipalidad de México, al sur por la de Coyoacán, y al este por la de Iztapalapa, al suroeste por la de San Ángel y al norte por la municipalidad de Tacubaya.

Metro El Rosario

Historias urbanas: El Metro de la Ciudad de México II #culturaquemadura Rosario

Conecta la línea 7 con la línea 6; el icono de la estación representa las cuentas de un rosario, que sirve para practicar la oración. En el siglo XVI la orden de los jesuitas tenía una gran extensión de tierras cercanas a Azcapotzalco, donde levantaron un monasterio y una iglesia que pusieron bajo la advocación de la virgen del Rosario, y es así como se le conoce al rumbo, desde entonces. Cuando los jesuitas fueron expulsados de México, en el año de 1767, muchos ricos mineros adquirieron algunas de esas propiedades y fue Pedro Romero de Terreros, primer conde Marqués de San Cristóbal y San Francisco, quien obtuvo ese gran latifundio de El Rosario, convirtiéndolo en una hacienda. Posteriormente el lugar es fraccionado y ahora constituye un gran conjunto habitacional. Como dato curioso, antes de la inserción del uso del rosario dentro del catolicismo (c.a. siglo XIV), a los monjes “legos”, es decir que no hablaban el latín, se les daba un sartal de 120 cuentas para que rezaran un Pater Noster mientras los demás recitaban los Salmos en la antigua lengua de Roma.

Metro Vallejo

Historias urbanas: El Metro de la Ciudad de México II #culturaquemadura Vallejo

Localizada en la línea 6 del Metro, la estación lleva como símbolo una fábrica; sin embargo el nombre de Vallejo se debe al general Ángel Vallejo. Nace en 1869. El 15 de enero de 1887 entra al Colegio Militar; terminando sus estudios obtuvo el grado de teniente de Estado Mayor, posteriormente el de coronel, con éste desempeñó el cargo de subjefe de Departamento de Caballería de la Secretaría de Guerra y Marina y ocupa el puesto de director de la escuela militar de aspirantes, ubicada en Tlalpan.  Los acontecimientos de la decena trágica dieron como resultado el levantamiento de Venustiano Carranza. El gobierno constitucionalista provisional decidió crear una escuela militar, por lo que se designó al general brigadier de Estado Mayor, Ángel Vallejo, para que fundara la Academia de Estado Mayor, llamada así temporalmente, después se le dio el nombre de Colegio Militar. Vallejo es actualmente una de las zonas industriales más importantes del Distrito Federal, localizada al norponiente de la ciudad.

Metro Bondojito

Historias urbanas: El Metro de la Ciudad de México II #culturaquemadura Bondojito

Esta estación pertenece a la línea 4 del Metro, conocida también como: la color agüita. La imagen de la estación es una nopalera. Con los nombres bonda o bondo, que son palabras del dialecto otomí se conoce al nopal pelón, mismo que tiene unos frutos de color carmesí y corresponden al tenochtli de los aztecas en donde se paró el águila para devorar a la serpiente. Bondojito quiere decir nopalito y precisamente donde está asentada esta colonia abundaban los nopales pequeños. El nopal es una de las plantas más conocidas de América, pero se dice que México es sin duda el país donde más abunda. En el Distrito Federal, en la delegación Milpa Alta, se siembra cerca de 80% de la cosecha nacional de nopal, lo que equivale a que aproximadamente 7 mil productores siembren cerca de 4 mil 52 hectáreas. Esta región produce cerca de mil 500 toneladas semanales.

Metro Candelaria

Historias urbanas: El Metro de la Ciudad de México II #culturaquemadura Candelaria

Ubicada en la línea 4 con conexión a la línea 1, la color de rosa, como decía mi abuelita, tiene como ícono un pato en el agua. El origen del lugar y su nombre, datan de los tiempos del virreinato cuando se edifica un templo que se pone bajo la advocación de la “Purificación de la Virgen María”, al que comúnmente se le conoce con el nombre de La Candelaria. El sitio elegido para construir el templo estaba casi despoblado, pero era muy fértil debido a la humedad del suelo producida por los lagos que cubrían gran parte de la gran Tenochtitlan, provocando que acuda una gran cantidad de patos. Los habitantes del barrio se aprovechan de ello para hacer negocio en la plazuela que daba frente a la iglesia de La Candelaria. Con el tiempo se forma un mercado de patos, por lo que el pueblo lo llama “Candelaria de los Patos”. La plazuela y todo el barrio fueron demolidos, y en su lugar se levantaron nuevos edificios.

Metro Balbuena

Historias urbanas: El Metro de la Ciudad de México II #culturaquemadura Balbuena

También localizada en la línea 1 del Metro, la historia de esta estación es harto interesante. La imagen de la estación representa las flores del jardín Balbuena. Bernardo de Balbuena, poeta español, quien nace en 1568 en Valdepeñas y fallece en 1627 en Puerto Rico, publica el poema “Grandeza Mexicana” en 1604. Los piratas holandeses burlan las murallas del Morro y se instalan por casi 20 años en San Juan Bautista de Borinquen. Cuando las tropas españolas logran desalojarlos, en venganza incendian la ciudad y queman la valiosa biblioteca del obispo Balbuena quien nunca se repuso de la pérdida y muere al poco tiempo. En su escrito, hay una sabrosa lista de comidas, dulces y, sobre todo frutas, que el poeta posiblemente vio como salidas de la tierra de promisión. Dedica su entusiasmo mayor al chicozapote. En el Caribe, lo llamaban Níspero y en Pakistán, Chicu. Llegó a tierras remotas como Trebisonda y Catoy en el Galeón de Filipinas. Fue primer enviado y agente del rudimentario comercio exterior del Virreinato.

Metro Copilco

Historias urbanas: El Metro de la Ciudad de México II #culturaquemadura Copilco

Localizada en la línea 3 del Metro, es una de las más populares entre los estudiantes de CU. El ícono de la estación es una imagen de la cultura olmeca del periodo preclásico medio (1100 a 600 a.C) relacionada con la lluvia y fusionada con una serpiente acuática que da como resultado una especie de dragón celeste, convertido más tarde en el Dios del Agua.  Copilco en dialecto mexica significa “En la Corona Real”. La zona de Copilco es un cementerio que quedó cubierto con las capas de lava de cuatro a seis metros de espesor que arrojó el volcán Xitle cuando hizo erupción y que dio origen a los Pedregales. Cuando se realizaron excavaciones, se descubrieron muchos esqueletos que permanecen en sus sitios primitivos; en algunos lugares se encontraron artículos de cerámica que se cree fueron llevados con ofrendas fúnebres. Según estudios de peritos arqueólogos, estas sepulturas existen desde hace más de 500 años a.C., es decir, hace aproximadamente 2 mil 500 años.

Este artículo fue publicado originalmente en Caracteres.

Darío Rebollar

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