Skip to main content
El juego de las expectativas: English Graffiti de The Vaccines

El juego de las expectativas: English Graffiti de The Vaccines

Cada cierto número indeterminado de años la prensa musical británica elige a una banda que —supuestamente— será mejor que The Beatles, salvará al rock, conquistará al mundo o todas las anteriores. Así se ha escrito una genealogía desde la época de Joy Division, a finales de los setenta, pasando por The Smiths, The Stone Roses, Oasis, Radiohead, Coldplay, Arctic Monkeys, hasta ahora; todos han jugado el mismo juego de adulaciones y desencanto entre la prensa especializada y las bandas de rock del Reino Unido, donde la meta siempre está en la posteridad. The Vaccines, banda del oeste de Londres, ha gozado del favor de la prensa local desde el inicio de su carrera, que arrancó junto con esta década. Sin embargo, al parecer The Vaccines han decidido intentar jugar el juego mediático de otra manera con su nuevo disco English Graffiti.

“Queríamos hacer un disco que suene impresionante el año que entra pero terrible dentro de diez años”, dijo Justin Young, vocalista y compositor de The Vaccines, a la revista NME. Así The Vaccines se liberaron de las expectativas que la prensa de su país ponía en ellos tras dos álbumes que se caracterizaron por ser, tanto en su sonido como en sus letras, directos y honestos en una manera casi cínica, de la que sus dos primeros sencillos “Wreckin’ Bar (Ra Ra Ra)” y “Post Break-Up Sex” son dignos ejemplos. What Did You Expect from The Vaccines? de 2011, y Come of Age, de 2012, siguieron la misma línea que de alguna manera mantienen con “Handsome” el primer sencillo de su nuevo disco English Graffiti, donde se conserva el espíritu del rake inglés (libertino, fiestero y pagado de sí mismo) y que bien podría acompañar musicalmente a personajes tan antiguos como Lord Byron, Alec d’Urberville en las novelas de Thomas Hardy o Compeyson de Grandes esperanzas  de Charles Dickens, pero también tan contemporáneos como Peter Doherty o Alfie, protagonista de las películas homónimas.

The Vaccines nunca aspiró a ser un nuevo Radiohead, sino a ser una banda de rock atemporal, sin complejidades añadidas. Nunca quisieron ser una banda con la que alguien pudiera sentirse intelectual al develar el significado tras sus letras, sino esa banda que pones uno cuando estás de fiesta, cuando tienes el corazón roto o cuando te gusta alguien; quizá es en el fondo una aspiración mucho más compleja y difícil de lograr. En su English Graffiti lo intentan repitiendo en general la fórmula de letras directas y con cierto descaro —en canciones como “20/20”, “Dream Lover” o “Minimal Affection”— pero cambiando la receta en la parte musical. Donde antes sólo había guitarras, bajo y batería ahora también hay muchos sintetizadores en la línea de The Killers, o bien baladas acústicas como “English Graffiti”, la canción que da título al álbum (pero que sólo se encuentra en la edición de lujo).

El cambio que significa para The Vaccines el sonido de English Graffiti es quizá tan grande como lo fue la transición de Kings of Leon con Only by the Night (cuando se rasuraron las barbas, se cortaron el cabello y pasaron de gringos sureños pueblerinos que tocan garage sucio a los hipsters con éxitos como “Use Somebody” o “Sex on Fire”); incluso la imagen tanto de Justin Young como del resto de la banda se nota un poco más pulcra y menos punk que la de sus inicios. La elección de Dave Fridmann (quien ha colaborado con bandas como Weezer, The Cribs o Flaming Lips) como productor de English Graffiti también habla de la búsqueda de una paleta de sonidos más amplía. El cambio no es del todo malo, pues canciones como “Want You So Bad”, “Maybe I Could Hold You” o “(All Afternoon) in Love” sin duda se convertirán en favoritas en los conciertos, cada vez en auditorios más grandes, de The Vaccines.

Si bien la intención de Justin Young y The Vaccines de hacer un disco que suene sólo a 2015 parece ser un movimiento que los desenmarca de las expectativas de cierta prensa musical, también es una intención mucho más ambiciosa: hacer un álbum emotivo que pueda ser recordado como algo inherente a su tiempo. La apuesta no apunta hacia la actualidad sino a lo personal, y en ese sentido English Graffiti tiene un abanico muy amplio de situaciones afectivas, desde la atracción casual al enamoramiento, ¿pero qué puede ser más atemporal que eso? ¿Qué mejor razón para recordar una canción? Quizá, precisamente por razones así sea que English Graffitti termine por convertirse, sino en el mejor, tal vez al menos en el disco más exitoso de The Vaccines.

Eliud Delgado

@_eliud

Una idea en “El juego de las expectativas: English Graffiti de The Vaccines