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Andy Warhol: en el principio fueron los gatos

Warhol

Andy Warhol fue la mente tras una de las imágenes más famosas del Siglo XX: una lata de sopa donde convergen sus obsesiones por la cultura de consumo y la reproducción industrial. La elocuencia era también uno de los dones de Warhol, frases como “El arte es aquello que puede salirse con la suya” o “En el futuro todos tendrán 15 minutos de fama” parecen describir aún el mundo del arte (y las diversas formas de farándula) incluso mejor que cuando aún vivía el artista nacido en Pittsburg .

Andy Warhol creó su obra gráfica de una manera que la hace al mismo tiempo arte pero también un producto. La creación de las serigrafías, fotografías y pinturas de Warhol siempre incluían procesos donde intervenían numerosos colaboradores y aprendices que se reunían en el estudio The Factory, en Nueva York. Además, The Factory fue durante las décadas de los sesenta y setenta un punto de reunión para celebridades y artistas de todas las disciplinas. Ahí se podía encontrar a Bob Dylan, Edie Sedgwick,  Salvador Dalí,  Allen Ginsberg, Elizabeth Taylor o a los Rolling Stones en un ambiente creativo pero sobre todo festivo y liberal.

Además de introducir —de una manera hasta la fecha no exenta de polémica— los procesos industriales y de la publicidad en las artes visuales, Warhol apoyó a numerosos creadores artísticos no sólo de la pintura, como fue el caso del artista urbano Basquiat, sino también del cine y la música. Andy Warhol financió el ascenso de la banda de rock The Velvet Underground  y diseñó el legendario plátano en la portada de su primer disco, The Velvet Underground and Nico (1965).

(Bright Pink Sam with Green Eyes), c. 1954

Aún antes de convertir su propia presencia en el epicentro de la vida artística de Nueva York, los intereses de Andy Warhol por llevar al arte la cotidianidad eran visibles. En diciembre de 1954 publicó, de manera privada, 25 Cats Name Sam and One Blue Pussy (25 gatos llamado Sam y un gatito azul) —así, con la errata— con un tiraje de apenas 190 ejemplares. En el libro, distribuido entre amistades de Warhol y años después publicado de manera comercial en edición facsimilar, se pueden notar ya algunas de las características principales del arte del Papa del Pop Art.

El celebre artista y su madre, Julia Warhola, tenían en aquel entonces muchos gatos, que formaban parte de su cotidianidad tanto como las latas de su alacena. De hecho, no era extraño que regalaran alguno de vez en cuando. Todos se llamaban Sam, como lo dice el título del libro; el único gato que no tenía ese nombre era Hester. El arte de Warhol siempre es algo engañoso, el libro de dibujos a tinta no contenía 25 sino 16 gatos y en su realización colaboró su madre, quién aportó todas las tipografías. El libro, en un inicio fue pensado como un presente navideño para las amistades más cercanas al entonces artista emergente pero terminó siendo un portafolio seminal en la carrera de Warhol.

(Yellow Sam with Pink Eyes), ca. 1954

Sam (Purple), 1954 From the series From the 25 Cats named Sam and one blue pussy portfolio

25 Cats Name Sam and One Blue Pussy, 1954

Blue Cat

Staff